Sr. Wataru Hayashi
Embajador de Japón
Embajada de Japón en Chile
contactoembajadajapon@gmail.
Sr. Embajador Hayashi,
Montado num porco é uma expressão gaúcha usada quando uma pessoa está irritada ao extremo.


Como cualquier situación coyuntural, la tensión generada por el denominado “proceso de paz” o “negociación” para definir el futuro de la CBI, dejó en evidencia las profundas divisiones existentes entre los gobiernos, e incluso la sociedad civil, en temas de conservación de cetáceos a nivel global.
Ante una propuesta que buscaba eliminar de facto el logro más importante en la historia del derecho ambiental internacional y violar los santuarios de ballenas, otorgando cuotas de caza comercial y legitimando la denominada “caza científica” en el Santuario del Océano Austral, no hubo posturas intermedias. Tanto gobiernos como ONGs mostraron ante los ojos del mundo su posición respecto a la matanza y el comercio de ballenas en el siglo XXI.
Después de 24 años, el gran tema de fondo - la moratoria sobre la caza comercial de ballenas - tuvo que enfrentar un incierto futuro durante las duras discusiones de las sesiones plenarias de la CBI.
Sin embargo, los argumentos esgrimidos por la mayoría de los países miembro que participan de manera autónoma e independiente en la CBI, dejaron en evidencia que los significativos beneficios sociales, ambientales y económicos generados por esta medida de protección valen mucho más que la revitalización de la destructiva y decadente industria ballenera.
El bloque de países de América Latina, conocido como Grupo Buenos Aires, demostró que para nuestra región, las ballenas son mucho más que animales carismáticos o simple moneda de cambio para mantener buenas relaciones con las naciones balleneras.
Con un turismo de avistaje de cetáceos en todos los países latinoamericanos que crece a más del 11% anual y que genera más de dos mil millones de dólares al año en cientos de comunidades costeras, el Grupo Buenos Aires alzó fuerte y claro la voz para defender los intereses de millones de ciudadanos de nuestro continente que directa o indirectamente dependen cultural, social, ambiental y económicamente de las ballenas vivas para sobrevivir.
Por su parte Australia, único país que desde hace dos años mantiene una propuesta para modernizar la CBI, logró colocar en el debate temas de gran relevancia que habían sido evadidos históricamente por la comisión como la reforma de los artículos V y VIII que permiten a las naciones balleneras continuar matando ballenas con fines comerciales o “científicos” respectivamente, mediante el uso y abuso de vacíos legales.
La gran decepción vino de Estados Unidos y Nueva Zelanda, dos naciones tradicionalmente conservacionistas que durante los últimos tres años han estado activamente involucrados en la negociación para definir el futuro de la CBI.
Lamentablemente, durante el proceso ambas naciones han abandonado paulatinamente sus políticas de conservación de cetáceos para acomodarse a los intereses pro balleneros de Japón, defendiendo hasta el final la propuesta débil, inmadura y carente de apoyo presentada por el presidente y vicepresidente de la CBI.
Las razones de este inexplicable cambio de conservacionistas a balleneros - más característico de repúblicas bananeras1 que de Estados democrática y económicamente estables – no han encontrado una respuesta coherente y satisfactoria en millones de ciudadanos de ambas naciones que demandan una explicación a sus gobiernos.
Japón y las naciones balleneras evidenciaron una vez más su incapacidad para reconocer o respetar el valor – económico, social y ambiental - que un creciente numero de países otorga a las ballenas vivas. Mediante argumentos intimidatorios y amenazadores, las naciones balleneras dejaron en claro que nunca hubo un proceso real de negociación y que preferirían abandonar la CBI y convertirse en piratas balleneros antes que aceptar y acatar las decisiones de la mayoría de los miembros de la comisión.
Sin embargo, la nota más grave de la reunión pasó casi desapercibida entre las discusiones sobre el proceso de negociación. Por primera vez en varios años más de una decena de países vinculados a la política de compra de votos de Japón en la CBI no asistieron a la asamblea anual tras un escándalo que dejó por el suelo la ya dañada credibilidad de Japón en materia de conservación marina.
Una investigación realizada por el diario inglés Sunday Times evidenció en video, los artilugios usados por Japón para sumar países a la CBI que votan en bloque a favor de la ballenería a cambio de programas de financiamiento pesquero, pagos en efectivo y hasta servicios de prostitutas.
A pesar de las contundentes evidencias y llamados a la CBI de parte de la sociedad civil para realizar una investigación independiente para identificar a los responsables de una práctica que ha mantenido a la CBI rehén por más de una década, todos los miembros de la comisión, sin excepción, decidieron ignorar el tema.
Finalmente, la inminente muerte de la moratoria y el posible retorno de la CBI a sus tiempos más oscuros - con cuotas de caza otorgadas con fines políticos, sistemas de monitoreo deficientes y penalizaciones a cargo de las naciones balleneras – remeció las bases del movimiento ambientalista que, en su gran mayoría, reaccionó con fuerza y determinación en contra de la propuesta ballenera y se unió para defender el derecho a la vida de las ballenas y la conservación de los océanos.
Aunque una minoría de ONGs - que apoyaron la fracasada propuesta de negociación presentada por el presidente y vicepresidente de la CBI - han afirmado que la reunión de Marruecos fue "un fracaso" para la conservación de las ballenas, su éxito radicó justamente en evidenciar que la eliminación de la moratoria y el retorno de la caza comercial de ballenas no es una opción representativa ni válida para los intereses de la gran mayoría de países, comunidades costeras y organizaciones de la sociedad civil, que buscan avanzar hacia la modernización real de la CBI como el organismo encargado de la conservación y manejo no letal de las poblaciones de ballenas en el siglo 21.
Por: Elsa Cabrera, directora ejecutiva del Centro de Conservación Cetacea y observadora acreditada ante las reuniones de la CBI desde 2001.
1Término para describir un país cuyo gobierno se basa principalmente en beneficios de una economía colonial o el poder empresarial, en lugar de los valores de la democracia y el bienestar social.
El mundo artístico chileno se compromete con la Campaña Cero Caza de Ballenas, que en menos de tres semanas logra el respaldo de casi 60 organizaciones civiles chilenas y latinoamericanas, senadores, diputados y cerca de 25 mil firmas ciudadanas.
Santiago de Chile, 26 de junio de 2010 (CCC News). Destacados artistas chilenos se unen a campaña Cero Caza de Ballenas y entregan mensaje a favor de la protección de estos mamíferos marinos.
http://www.youtube.com/watch?
Javiera Parra, Lucybell, De Saloon, Leo Caprile, Keko Yunge, Eduardo Gatti, Cecilia Echeñique, Eduardo Peralta, Teresa Hales, Malucha Pinto y Peggy Cordero se oponen firmemente a la caza de ballenas y afirman su compromiso con la protección de estos gigantes marinos.
El video producido por Centro de Conservación Cetacea forma parte de una intensa campaña de información pública orientada a concientizar a la ciudadanía sobre la amenaza de que la caza comercial de ballenas pueda volver a existir.Entre el 21 y 25 de junio, se realizó en Agadir, Marruecos, la 62da reunión de la Comisión Ballenera Internacional. En dicha oportunidad, se iniciaron las negociaciones sobre una propuesta para legitimar la caza comercial de ballenas, pesa a que ésta se encuentra prohibida hace 25 años.
Junto al mensaje de los artistas, se suman a la campaña ciudadana CERO CAZA DE BALLENAS la adhesión de más de 60 organizaciones y el apoyo de más de 25.000 personas que se oponen rotundamente a la caza de ballenas.
Afortunadamente, este año se evitó la eliminación del logro más importante del derecho ambiental internacional: la moratoria sobre la caza de comercial ballenas. Sin embargo, las discusiones para definir el futuro de la CBI y los enfrentamientos entre los bloques conservacionista y ballenero continuarán el próximo año.
La cantante Javiera Parra recordó que: “en el año 2008 y con un 99% de apoyo de la ciudadanía Chile decreto que nuestras aguas son Santuario de Ballenas” y enfatizó que “proteger a las ballenas es un deber de todos nosotros”.
Para Malucha Pinto, actriz chilena, “la sociedad chilena ya alzó su voz, nosotros dijimos que no queremos la caza de ballenas, nuestras autoridades tienen que respetar esa voluntad (…), tienen que ser la voz de todos nosotros”.
Refiriéndose a su participación en la campaña CERO CAZA DE BALLENAS, Eduardo Caces del grupo chileno Lucybell enfatizó que “estamos en esta campaña, esta vez por nuestras amigas las ballenas, que una vez más están bajo el arpón del dinero y de intereses mezquinos (…) el compromiso que tiene que tener Chile a través del Gobierno es una posición firme, un NO y un CERO absoluto a la caza de ballenas”
El mensaje es contundente, la protección del medio ambiente y el respeto a la vida es un punto de unión dentro de la sociedad civil de todo el mundo y los artistas chilenos concluyen diciendo con fuerza: “en Chile alzamos la voz para decir CERO CAZA DE BALLENAS”
http://www.youtube.com/watch?
Fuente: CCC
Nota Editor: Gracias a todos quienes enérgicamente participaron en este video y apoyan la campaña CERO CAZA DE BALLENAS. Los invitamos a continuar sumando fuerza a esta lucha constante por el planeta tierra, la naturaleza y la vida.
Síguenos en:
Facebook: www.facebook.com/pages/Centro-
Twitter: http://twitter.com/CCC_Chile
Apesar da frequente condenação da maioria dos países da CIB, o Japão recusa-se a parar com a matança. O Brasil integra um pequeno grupo de negociação que tem se reunido há varios meses a portas fechadas e que em tese busca uma saída para acabar com a matança, mas informações obtidas pelos ambientalistas dão conta de que, frente à intransigência do Japão, a Comissão poderia aceitar a continuidade da caça antártica. “Isso é um absurdo total”, segundo o ex-Vice-comissário do Brasil à CIB e atual Presidente do Conselho Superior da Rede Marinho-Costeira e Hídrica do Brasil, José Truda Palazzo Jr. Segundo o ambientalista, que é o brasileiro com mais longa participação nas atividades da Comissão, “aceitar os termos do Japão e legitimar a continuidade da caça na Antártida vai contra tudo o que o Brasil sempre defendeu na conservação dos cetáceos, em particular o direito dos países do hemisfério sul ao uso não-letal desse animais através do turismo de observação, que pode ser seriamente afetado pelo roubo de nossas baleias pela indústria baleeira japonesa. Precisamos por um fim a esse crime, e esperamos que nossos diplomatas mantenham a posição firme que fez do Brasil uma liderança positiva na CIB”.
Truda Palazzo também acrescentou que a atividade baleeira do Japão não atende nem a verdadeiros intersses científicos, e nem a nenhuma necessidade alimentar da população daquele país, mas sim ao interesse político da JFA, a agência de pesca japonesa, em manobrar subsídios da ordem de milhões de dólares que mantém as atividades baleeiras mesmo na ausência de um mercado interessado na carne. “É pura politicagem com dinheiro público, não tem nada a ver com necessidade alimentar, científica ou cultural”, queixa-se Truda Palazzo.
O ‘grupo secreto’ de negociação da CIB no qual o Brasil participa deverá se reunir novamente no final de janeiro no Havaí para mais uma rodada de negociação com o Japão.
Segue abaixo o texto da Carta Aberta das ONGs ao Comissário do Brasil na CIB.
Ministro
Fábio Vaz Pitaluga
MD. Comissário do Brasil à Comissão Internacional da Baleia
13 de janeiro de 2010
Senhor Comissário,
Cumprimentando-o, as 31 instituições signatárias da presente Carta Aberta desejam expressar sua preocupação com a situação corrente da caça à baleia no hemisfério sul e oferecer considerações referentes ao posicionamento do Brasil enquanto membro ativo das negociações a portas fechadas com o Japão e outros países ora em curso, e que deverão ter continuidade ainda este mês.
A continuação, de parte do Japão, do abuso flagrante do Artigo VIII da Convenção Baleeira de 1946 (que cria a brecha da famigerada caça “científica”) e a continuada violação do Santuário de Baleias do Oceano Austral estão levando não apenas aos atos de violência desmedida como os recentemente registrados na Antártida, com grave ameaça à vida humana E ao ambiente antártico, mas também ao crescente descrédito tanto da CIB como do próprio processo negocial. Cada vez mais se evidencia não apenas o desinteresse do Japão por uma solução diplomática, mas ainda sua atuação firme no sentido de consolidar a inaceitável apropriação dos recursos representados pelos cetáceos do hemisfério sul de maneira unilateral e arbitrária.
O Brasil, que ao longo das últimas duas décadas, construiu uma política de liderança internacional na conservação dos cetáceos, tanto na CIB como em outros foros, teve também participação proativa e de boa fé em todo o curso do processo de negociação visando encontrar um futuro comum para a CIB, no qual, como condição sine qua non para a acomodação de posições, a truculência dos atos unilaterais, em especial no que tange à caça dita “científica” e à violação de Santuários, fosse abandonada. Para tanto, foram oferecidas ao Japão e demais interessados condições extraordinárias de tolerância para com esses atos deploráveis.
A tolerância, o diálogo e a distensão, que levaram inter alia a um enfraquecimento da posição brasileira e regional, ao não se condenar aberta e firmemente a caça antártica nesta temporada, não estão produzindo quaisquer resultados que se possam considerar aceitáveis. É absolutamente inconcebível que o investimento diplomático feito pelo Brasil e demais países pró-conservação resulte em um acordo que legitime, sob qualquer pretexto, a continuidade da matança de baleias no hemisfério sul.
Uma suposta “redução global” do número de baleias caçadas no presente, sem a garantia do fim da matança antártica e de salvaguardas legais e obrigatórias que restrinjam efetivamente a caça em águas de outras regiões, consiste tão somente em arreglo político que não interessa nem às baleias, nem aos países como o Brasil, onde as garantias para o uso não-letal dos cetáceos no futuro são a chave da gestão adequada do “recurso cetáceos”.
Permitir a continuidade da matança pelágica agora é abrir as portas para ameaças diretas a nossos interesses regionais no futuro, e a oferta de um “santuário temporário” no Atlântico Sul como atualmente em negociação, ao mesmo tempo em que o Japão segue violando o Santuário Antártico, não serve como compensação aceitável.
Solicitamos, portanto, a Vossa Senhoria, consoante a política brasileira consolidada a favor da conservação dos cetáceos na CIB, NÃO APOIAR, já seja nas negociações secretas nas próximas semanas, na reunião do “Small Working Group” em março próximo ou na próxima Reunião Anual da CIB, quaisquer propostas e/ou iniciativas que não contemplem a CESSAÇÃO DAS ATIVIDADES DE CAÇA À BALEIA NO HEMISFÉRIO SUL. Da mesma forma, solicitamos que o Brasil se posicione contrário à continuação de um processo secreto de negociação, que viola de forma flagrante os princípios de transparência e “accountability” esperados tanto de um organismo multilateral como dos funcionários de governo que ao mesmo assistem.
O Brasil não pode correr o risco de transformar-se, por ação ou omissão, em cúmplice da legitimação da continuidade da matança de baleias em águas internacionais. Confiamos em que a delegação brasileira levará em consideração os comentários supra e atuará de forma a honrar nosso histórico, duramente construído, de liderança conservacionista nesta Comissão que clama por modernidade e não por retrocesso.
Atenciosamente,
AGÊNCIA COSTEIRA
Antonio Eduardo Poleti
ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE PROTEÇÃO AMBIENTAL
Ney de Araújo Gastal
ASSOCIAÇÃO CAATINGA
João Bosco Priamo Carbogim
CENTRO DE CONSERVAÇÃO CETÁCEA – BRASIL
REDE COSTEIRO-MARINHA E HÍDRICA DO BRASIL
José Truda Palazzo, Jr.
CENTRO DE ESTUDOS DO MAR ONDA AZUL
Paulo Guilherme Alves Cavalcanti
CENTRO GOLFINHO ROTADOR
Flávio Silva
CONSERVAÇÃO INTERNACIONAL
Guilherme Fraga Dutra
ECOSUL
Halem Guerra Nery
FUNDAÇÃO BRASIL CIDADÃO
Leinad Carbogim
GLOBAL GARBAGE – PROJETO LIXO MARINHO
Fabiano Prado Barreto
GREENPEACE
Leandra Gonçalves
GRUPO AMBIENTALISTA DA BAHIA
Renato Pêgas Paes da Cunha
INSTITUTO AMIGOS DA RESERVA DA BIOSFERA DA MATA ATLÂNTICA
Heloísa Dias
INSTITUTO AQUALUNG
Marcelo Szpilman
INSTITUTO BAÍA DE GUANABARA
Dora Hees de Negreiros
INSTITUTO BALEIA JUBARTE
Márcia Engel
INSTITUTO JUSTIÇA AMBIENTAL
INSTITUTO MAMÍFEROS AQUÁTICOS
Maria do Socorro Reis
INSTITUTO MARAMAR
Fabrício Gandini
INSTITUTO PEABIRU
João Meirelles
INSTITUTO SEA SHEPHERD BRASIL – GUARDIÕES DO MAR
Daniel Vairo
MATER NATURA – INSTITUTO DE ESTUDOS AMBIENTAIS
REDE DE ONGS DA MATA ATLÂNTICA
Paulo Pizzi
MOVIMENTO AMBIENTAL OS VERDES DE TAPES
Júlio Wandam
ORGANIZAÇÃO SÓCIO-AMBIENTAL PRÓ-MAR
José Roberto Caldas Pinto
PROJETO MIRA-SERRA
Kathia Vasconcellos Monteiro
REDE BRASILEIRA DE INFORMAÇÃO AMBIENTAL – REBIA
Vilmar S. D. Berna
SOCIEDADE MUNDIAL DE PROTEÇÃO ANIMAL – WSPA
Antonio Augusto Silva
SOCIEDADE DE PESQUISA EM VIDA SELVAGEM E EDUCAÇÃO AMBIENTAL – SPVS
Clóvis Schrappe Borges
SÓCIOS DA NATUREZA
Tadeu Santos
A maioria dos navegadores já apresentam a possibilidade de agregar RSS no próprio software. Geralmente não apresentam tantas funcionalidades disponíveis como os outros agregadores.
Programas:
FeedReader: Software de código aberto, o FeedReader é totalmente gratuito e bastante simples. Recomendado para iniciantes.
Hand/RSS: Agregador de RSS para Palm. O sumário de atualizações é baixado e, depois, transferido para o palm.
Opera: A última versão do mais popular dos navegadores alternativos traz leitor de RSS integrado.